Lo que cambia, lo que no y la vida en el medio.
Creo en el cambio. En la transformación constante. En esa capacidad que tenemos de renovarnos, de pulirnos. Y me gusta que sea así. Cambio por mí, porque quiero ser mejor. Y cambio por los demás, porque imagina lo difícil que sería convivir conmigo si no me trabajara un poquito. Sin embargo, hay cosas en mí que no van a cambiar. No por terquedad, sino porque son parte de mi esencia, como el latido del corazón o la forma en que la luna sigue sus ciclos. Sé que nunca continuaré una relación después de una infidelidad, ni mantendré una amistad después de una traición. Siempre evaluaré mis opciones antes de decidir algo y no volverme adicta a ninguna droga. Cada año tendré una libreta para escribir, hablaré con los animales y con todas las cosas, y cada mañana mi día empezará con café. Evaluar la incomodidad, ni dejaré que otros me dirijan sin antes cuestionarlo. Seguiré escuchando más de lo que hablo, pintándome los labios de rojo y riéndome en momentos serios sin quererlo. P...